Estos pensamientos suelen vivirse con miedo, culpa o vergüenza, lo que dificulta pedir ayuda. También pueden generar desconcierto en familiares o personas cercanas que no saben cómo actuar. Hablar de ello en un espacio seguro, profesional y sin juicio permite comprender qué hay detrás de ese dolor, reducir el aislamiento y trabajar alternativas para afrontar la situación de una forma más segura. Nuestro equipo acompaña tanto a la persona que está atravesando estos pensamientos como a su entorno, ofreciendo apoyo, evaluación y seguimiento adaptado a cada caso.
En caso de riesgo inmediato, no lo dudes, llama al 112.
También puedes contactar gratuitamente con el
061. Una veu contra el suïcidi, disponible 24 horas.