Ana González

Psicòloga General Sanitària

Presentación

Soy Ana González

Psicóloga general sanitaria, integradora 

“Encontrar sentido en la adversidad es la base de la resiliencia”.

Emily Esfahani Smith


Mi interés por la psicología nació desde muy pequeña, a partir de mi curiosidad por comprender cómo pensamos, sentimos y nos relacionamos con los demás. Con el paso de los años, esta curiosidad se convirtió en una verdadera vocación y en el deseo de poder acompañar a otras personas en sus propios procesos.

Creo que entender lo que nos ocurre es el primer paso para poder empezar a relacionarnos de una manera diferente con nosotros mismos y con nuestra vida.

En ocasiones, podemos sentirnos desbordados por nuestras emociones, atrapados en determinados pensamientos o desconectados de lo que necesitamos. Pedir ayuda puede ser el comienzo de un proceso de autoconocimiento en el que aprender a comprendernos y a desarrollar nuevas herramientas para afrontar aquello que nos genera malestar.

Mi enfoque es integrador, por lo que combino diferentes herramientas y técnicas psicológicas en función de las necesidades de cada persona y de su momento vital. Para mí, no existe una única manera de hacer terapia: cada proceso requiere una mirada individualizada.

Mi objetivo es que puedas conocerte mejor, comprender lo que necesitas y avanzar hacia una vida que se sienta más coherente contigo.

En mi trabajo me encuentro a menudo con personas que creen que "no son fuertes" porque sufren.

Y la verdad que la resiliencia no es sufrir, sino que es esa capacidad de atravesar el dolor encontrando recursos propios y compartidos.


Mi forma de trabajar contigo en EUNOIA Centre de Psicologia

Entiendo la terapia como un espacio en el que poder parar, entender qué te está pasando y mirarlo con un poco más de perspectiva. Un espacio construido conjuntamente, partiendo de tu historia, del momento en el que te encuentras y de lo que necesitas.

En EUNOIA, mi manera de trabajar parte de una mirada profesional, cercana y sin juicios. No se trata solo de poner palabras a lo que ocurre, sino de entenderlo y encontrar, a tu ritmo, nuevas maneras de relacionarte con aquello que te genera malestar.

Porque cada persona es diferente y cada proceso también. Por eso, la terapia no consiste en seguir una fórmula, sino en encontrar la manera de trabajar que tenga sentido para ti.